Claudia Gatica, Subgerente de Marketing de Skretting Chile, viaja a Irlanda para una nueva reunión del Gill Health Initiative

24 abril 2018

El encuentro contó con la participación de distintos actores de la industria chilena, representados por Jaime Santana, Gerente de Salud y Nutrición de Salmones Camanchaca, quien expuso la situación chilena en esta última década y los importantes desafíos que tiene nuestra industria en los próximos años.

 

La 6° reunión del Gill Health Initiative se realizó el pasado 11 y 12 de abril en el Marine Institute de la ciudad de Galway, Irlanda, y contó con la participación de cinco representantes de la industria chilena.

Claudia Gatica, de Skretting Chile; Paulo Díaz, de Multiexport Foods; Mauricio Cristi, de Ventisqueros; Patricio Bustos, de ADL Diagnostic Chile y Jaime Santana, de Salmones Camanchaca asistieron al encuentro que, desde 2012, convoca a expertos de todo el mundo en salud branquial para debatir y compartir conocimiento sobre las principales problemáticas sanitarias, sus causas, métodos de mitigación y control de las enfermedades que afectan las branquias de los peces.

En particular, el foco de este año se tradujo en el trabajo colaborativo entre países como Noruega, Escocia, Irlanda, Australia y Chile para fomentar la investigación en las áreas clave, logrando un exitoso intercambio de información entre la academia, los laboratorios y la industria, sin perder foco ni constancia. Para ello, el GHI cuenta con un comité directivo integrado por representantes de cada país (incluyendo recientemente a representantes de Chile), que organiza y planifica las temáticas a discutir en cada reunión. De esta manera, el grupo de profesionales seguirá entregando una perspectiva multinacional de los desafíos en torno a la salud branquial de los peces.

Jaime Santana, Gerente de Salud y Nutrición de Salmones Camanchaca, representó a la delegación chilena exponiendo frente a la audiencia la presentación titulada “Cómo han impactado las enfermedades branquiales a la industria salmonera en la última década”.

Tras esta reunión, el equipo chileno regresó al país con nuevos conocimientos y herramientas para seguir avanzando en la investigación de enfermedades relacionadas con la salud branquial. En agua dulce, el foco estuvo puesto principalmente en patologías presentes en sistemas RAS, como son las de origen parasitario, virales y las generadas por calidad de agua. En relación al agua de mar, destacan también las patologías de origen parasitario, bacteriano y viral, pero adicionalmente blooms (microalgas, zooplancton y medusas), los que pueden ocasionar además de un daño branquial directo, una infección secundaria por los patógenos presentes en el medio. En palabras de Jaime Santana, “las líneas de acción del GHI siguen siendo el poder identificar los principales factores de riesgo que generan la enfermedad del complejo branquial o CGD (Complex Gill Disease), además de la incorporación de nuevas tecnologías que aporten al control mediante medidas de mitigación, incluyendo también nuevas alternativas nutricionales y genómicas, que se visualizan como reales alternativas a futuro”.

Frente a los temas específicos tratados durante el encuentro, Santana destacó la excelente calidad de todos los expositores, quienes abordaron la problemática desde diferentes perspectivas, siendo el foco epidemiológico el de mayor interés para descubrir las causas del problema branquial.

“Dada la relevancia y nivel de las exposiciones y temas tratados, sería muy complicado dejar fuera alguna temática de las abordadas. Pero si nos enfocamos en la triada epidemiológica, hoy el componente ambiental, incluyendo el impacto del cambio climático y patógeno toman una importante relevancia como principales causantes del complejo branquial. La identificación de patógenos que son de primaria importancia -como Neoparamoeba perurans causante de AGD (Amoebic Gill Disease por sus siglas en inglés) y actualmente el Salmon gill poxvirus SGPVD (Salmon Gill PoxVirus Disease) en Escocia y Noruega- son claves para mantenernos alerta, dado la rápida diseminación que han tenido en los países anteriormente mencionados. Adicionalmente, la condición de blooms (microalgas y medusas) y algunos manejos de los elementos propios de la actividad intensiva de cultivo pueden predisponer al pez a enfermedades secundarias tras una deteriorada salud branquial”.

Tras el encuentro de este año, se espera que el equipo de GHI trabaje de manera interdisciplinaria en nuevas investigaciones para conocer las causas de las enfermedades branquiales, las nuevas técnicas diagnósticas, el posterior impacto y los métodos de control y mitigación, incluyendo alternativas farmacológicas, métodos físicos, genéticos y genómicos.