Skretting entrega beca a estudiante del hogar de niñas Vicente Pérez Rosales

7 marzo 2019

La compañía lleva años entregando apoyo y acompañamiento, como parte de su compromiso con la comunidad.

Paola Marilican muestra una gran sonrisa de agradecimiento cuando nos cuenta sobre su primer año de estudios como Técnico en Enfermería, en el instituto AIEP. Ella es, hasta ahora, la única alumna del hogar Vicente Pérez Rosales becada por la Comisión Social de Skretting para realizar estudios superiores, y durante 2019 cursará su segundo año académico.

“Cuando supe que la Comisión Social de Skretting podía entregar becas, me preparé y me esforcé más para lograrlo. Para mí es un sueño poder estudiar, creo que es la manera de salir adelante, y aunque a veces es difícil y muy sacrificado, vale la pena, porque sé que estoy construyendo mi futuro” cuenta Paola. A su lado, la directora del hogar, Carolina Honorato, comenta la importancia que tiene para el hogar Vicente Pérez Rosales, el apoyo y compromiso de las organizaciones privadas.

“En el hogar existen muchas necesidades, no solo económicas, sino también de acompañamiento y contención. La Comisión Social de Skretting ha estado siempre cerca de nuestras niñas, pasando tiempo valioso con ellas y entregando mucho más que un aporte en dinero. De eso se trata, de conectarnos con realidades diferentes y entregar tiempo de calidad para que nuestras niñas puedan salir adelante”.

Para Alex Gallegos, Coordinador de la Comisión Social de Skretting, esta ayuda está en línea con el compromiso de la compañía con su entorno.

“Skretting cuenta con lineamientos globales que guían nuestro quehacer. Tenemos un Programa de Sustentabilidad denominado Nuterra que declara nuestra responsabilidad con las comunidades en las que estamos insertos, y en Chile este compromiso se da de manera natural, porque estamos todos muy involucrados con quienes nos permiten cumplir con nuestra misión” comenta, y añade que “el trabajo de la Comisión Social busca crear lazos entre nuestros trabajadores y los niños de dos fundaciones de acogida, el hogar de mujeres de la Fundación Ciudad del Niño en Puerto Montt y el hogar de niños de la Fundación Mi Casa, en Osorno. Nuestro trabajo es permanente y nos hace sentirnos parte activa de la comunidad. En verdad somos nosotros los que estamos agradecidos del hogar, por todo el cariño y el aprendizaje que nos entregan sus niñas”, finaliza.